El Retiro, un rito de paso
El retiro es la forma más profunda de este trabajo. Un proceso privado, uno a uno, para quienes ya recorrieron parte del camino y sienten que llegó el momento de cruzar un umbral. En el centro hay unos días juntos, en persona, en San Miguel de Allende, en un espacio íntimo y cuidado. Nada aquí es de catálogo. Todo se diseña para ti.
Este es un rito de paso hecho enteramente a tu medida. No hay un programa fijo que se repita de una persona a otra. Cada práctica, cada actividad y el diseño completo de tus días se construyen alrededor de ti, de dónde estás hoy en lo emocional, lo energético y lo espiritual. Es principalmente individual, y en algunos casos se abre a una pareja o a familia directa del núcleo, tu esposo o esposa, un padre, un hijo, un hermano. Ningún retiro se parece a otro, porque ninguno se arma igual.
Cómo se vive
El proceso se despliega en tres etapas a lo largo de varios meses, y cada una se ajusta a tu ritmo y a tu momento.
Preparación. Nos vemos en línea para preparar el terreno, aclarar tu intención y construir juntos la estructura de tu proceso. A lo largo de tres meses, una videollamada por mes, definimos cómo serán tus días y revisamos todo lo necesario para que llegues listo y seguro.
La inmersión. Unos días en persona en San Miguel de Allende, con hospedaje y alimentos incluidos. Cada día se dedica a uno de los cuatro cuerpos, con prácticas elegidas para ti, caminatas, baños, trabajo somático y los espacios de quietud que tu proceso pida.
Integración. Después de la inmersión seguimos en contacto, durante tres meses, con una videollamada al mes, para que lo vivido se asiente en tu vida diaria, con una bitácora personal que guía el camino.

