Cómo funciona este trabajo
Aquí no vas a transformarte de la noche a la mañana. Vamos paso a paso, hasta que la autoridad sobre tu vida vuelva a ser tuya y puedas sostenerla sin mí.
Tú eres tu guía.
Casi todos los caminos te ponen un maestro a quien seguir. Este no funciona así. La autoridad sobre tu vida ya es tuya, siempre lo fue, y el trabajo es quitarte de encima todo lo que te hizo creer que estaba afuera. Mi meta es volverme innecesario para ti.
Quiero que aprendas a sanar e integrar tus partes, como yo lo trabajo conmigo. A reconocer qué traes cargando, de dónde viene y cómo se acomoda. Con el tiempo lo vas haciendo por tu cuenta, cada vez con menos ayuda. Y hay una madurez en esto que no se habla seguido, no se trata de arreglártelas solo para siempre, se trata de saber, con calma, en qué momento buscar apoyo y a quién.
Tu esencia ya está ahí. Es lo que queda de ti cuando dejas de esforzarte por ser alguien. La autenticidad funciona distinto. Todo lo que vive se alimenta, y tu autenticidad no es la excepción. Hay que nutrirla. La vas armando con lo que eliges sostener, con lo que le das de comer día a día. Mucha gente cree que se trata de reconectar con quien fue antes. Yo lo trabajo hacia adelante, nutriendo a quien decides ser.
El sistema de cuatro cuerpos
Trabajamos cuatro dimensiones, cada una con su animal y su elemento. Ninguna se trabaja aislada. Se van integrando entre sí conforme avanzas.
Mente · Serpiente · Fuego.
Ver claro lo que piensas, de dónde te llegó y a quién le conviene que lo sigas creyendo. La serpiente cambia de piel. Aquí sueltas las ideas que ya no son tuyas.
Cuerpo · Jaguar · Tierra.
Tu cuerpo físico es el contenedor de todo lo demás, y casi siempre lo traes en automático, apenas atendido. El jaguar aprende a cuidarlo, a regular el sistema nervioso cuando se dispara y a habitarlo con autoridad y con honor. Vuelves a habitar tu propia casa.
Energía · Colibrí · Agua.
Tu energía se mueve todo el día y casi nunca eliges hacia dónde. Aquí aprendes a moverte con el universo en vez de forzarlo, a sentir hacia dónde ya quiere ir la vida y sumarte a esa corriente. De ahí nace la manifestación, de fluir con la vida en lugar de forzarla. El colibrí no le pone etiqueta a cada flor, reconoce el néctar de la vida y va por él.
Espíritu · Águila · Aire.
Desde lo alto se ve el mapa completo, lo que desde el suelo no alcanzas a distinguir. El águila le da sentido y dirección a tu vida, y aquí aparece lo que los pasos anteriores fueron preparando, la devoción. Toda la vida buscaste afuera a alguien que te salvara. Aquí esa entrega la vuelves hacia ti, te vuelves devoto de tu propia vida y dejas de esperar que alguien más venga a dirigirla.
El camino tiene cuatro fases, una por cada cuerpo. Dentro de cada fase la misma estructura se repite a menor escala, cuarenta y ocho pasos en total. No es una escalera que se sube con prisa. Avanzas cuando estás listo, no cuando lo diga el calendario. Hay quien pasa meses en una sola fase. El ritmo es tuyo.
Las cuatro fases
Fase 1 · Mente.
Ordenar el ruido. Ver el patrón que se repite y empezar a pensar con voz propia.
Fase 2 · Cuerpo.
Regular el sistema nervioso y recuperar el cuerpo como una brújula en la que puedes confiar.
Fase 3 · Energía.
Dejar de forzar la vida y aprender a moverte con ella. Tu cuerpo energético moldea lo que atraes y lo que se te acerca, y aquí empiezas a manifestar desde la congruencia, no desde el deseo vacío.
Fase 4 · Espíritu.
Soltar al salvador de afuera y volverte devoto de tu propia vida, dándole dirección desde tu autoridad.
No directivo. No te voy a decir qué hacer con tu vida. Te ayudo a escuchar lo que ya sabes.
A tu ritmo. Sin plazos forzados ni mínimos inventados para llenar un paquete.
Lento a propósito. Lo que se integra despacio es lo que se queda.
Hacia tu autosuficiencia. La idea es que aprendas a sostener esto por ti, con la madurez de reconocer cuándo pedir apoyo.
FAQs
¿Cuánto dura?
1
Cada sesión dura entre 50 y 60 minutos, y por lo general nos vemos una vez al mes. En algunos casos la frecuencia es cada dos semanas, algo que definimos juntos en la primera sesión según lo que estés trabajando. El programa completo no tiene una fecha de término marcada. Son cuatro fases y cada quien las recorre a su propio paso, hay quien avanza rápido en una y se toma su tiempo en otra. No te apuro para cumplir un calendario ni te freno para estirar el proceso. Vamos al ritmo que tu integración pida, y ese ritmo lo marcas tú.
¿Es presencial o en línea?
2
Las sesiones uno a uno son siempre en línea, estés donde estés. Lo presencial lo reservo para los retiros, aquí en San Miguel de Allende.
¿Necesito experiencia previa?
3
No. Con que llegues dispuesto a mirarte con honestidad, es suficiente.
¿Esto sustituye a la terapia?
4
Soy terapeuta holístico, no clínico. Este trabajo cuida a la persona entera, y aun así no reemplaza la atención clínica. Si en algún momento la necesitas, te lo digo con claridad y te oriento sobre a quién acudir.

